Viaje por el istmo de Tehuantepec, Charles Brasseur

"Me sentía aterido, casi helado por el frío húmedo y penetrante de la caverna. Laffont me pasó, para reconfortarme, un frasco de mezcal, o aguardiente de áloe, y el rápido descenso que emprendimos enseguida acabó por devolverme el calor a las venas".

Cuando se trata de buscar información sobre algún lugar regularmente acudimos a los blogs viajeros de youtube o de paginas web, pero nunca buscamos en las crónicas de viaje, ¿los motivos? Una de dos: No sabemos de su existencia o queremos información rápida. Algo que no es malo, en especial si necesitamos esa información a la voz de ya. Sin embargo, es bueno leerlos, con calma, de vez en cuando. Son una forma de informarnos y entretenernos al mismo tiempo. Un ejemplo es: "Viaje por el istmo de Tehuantepec", una crónica que nos narra el viaje de Brasseur desde Nueva Orleans hasta México, atravesando el río Mississipi, Tehuantepec y el estado de Oaxaca al tiempo que nos muestra parte de las diversas culturas que habitaban el istmo y de aquellos que la "invadieron" como lo fueron los zapotecas, mixtecas, norteamericanos y españoles. Además, nos da a conocer los problemas que hubo en la compañía de Luisiana situada en el istmo y nos explica como los norteamericanos debían interferir en la guerra de México protegiendo a los liberales a causa de un tratado en el que no estaban de acuerdo. Pero no sólo fueron afectados por esto, los conflictos internos que en esos momentos se libraba en México hicieron que el istmo se convirtiera en un lugar lleno de maleantes que mataban a todo aquel que no respondiera a sus señales de forma correcta, causando decesos norteamericanos como mexicanos.

"Todo el mundo sabe cómo era entonces, y cómo es todavía la situación en México. Dos partidos dividían este hermoso país: uno, diciéndose defensor de la iglesia católica, ocupaba la capital y sus alrededores inmediatos, así como una parte del Distrito Federal y los estados de Jalisco, Guanajuato, Querétaro, Puebla y Veracruz..."

No obstante, Brasseur no se limita a narrarnos los conflictos del país, también nos muestra la cultura y costumbres de cada habitante, provisional y permanente, del istmo de forma que nos hace pensar a los lectores lo diferente que somos entre sí. Un ejemplo es cuando Brasseur llega a una parte del istmo, mientras él observa la diversidad en especies que viven ahí, sus compañeros de viaje norteamericanos comienzan a disparar a ciencia y siniestra contra ellos a modo de diversión. Después tenemos cuando le ofrecen al autor atole para aliviar sus males pero él se niega, quiere saber cómo lo hacen y su origen ya que no confía del todo después de haberse encontrado con la bruja zapoteca Didjazá a quien le atribuye el origen de sus males.

Este no es un libro donde sólo se pueden ver las experiencias del autor y sus conocimientos, también nos da la posibilidad de ver las cosas con los ojos de alguien que no es de México, es decir, podemos ver cómo somos vistos los mexicanos desde el punto de vista de un extranjero, y  no hablo del típico estereotipo en que nos tienen enterrados, pues Brasseur pese a ser de origen francés se ha encargado de recuperar textos y códices así como su traducción de estos al francés.

Leerlo me abrió los ojos, me hizo reir y enojar. Fue una experiencia agria y enriquecedora. Es verdad que más de una vez me enoje al leer el comportamiento de los extranjeros para con la fauna mexicana y una que otra contra los mexicanos. No me refiero a que los discriminen, nada de eso, sino en como ven ellos el trabajo de un mexicano.
Es un libro que recomiendo sin duda, en especial a los mexicanos ya que lamentablemente somos ignorantes de muchas cosas de nuestro país y saber un poco de nuestra cultura nunca está de más.


Ficha técnica: 
Género: Histórica, Crónica 
Editorial: Fondo de Cultura Económica
Año de edición: 1984
ISBN:968161609X

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